
Esta misma mañana estaba desayunando inmensas porras con mi buen amigo Godzilla, y charlábamos sobre los más grandes artistas de la humanidad. Él (o ella, porque su sexualidad no me queda nunca clara) me recomendaba a un amigo suyo del atolón de Mururoa, pero a mí me sigue gustando mucho Pollo Frito Team, el equipo artístico pop de mediados de los ochenta que retrató, en todo su gigantesco esplendor, las mejores facetas de la Death Star-Estrella de la Muerte. Chan, chan, chán, chan, chan, chán.
Y es que eso sí que era un proyecto de arquitectura e ingeniería de vanguardia. Estoy de acuerdo con Kevin Smith.
Godzilla, no.
